El trabajo, publicado en la revista
Internacional Journal of Clinical and Health
Psychology, tenía como objetivo determinar si las estrategias para
motivar a sus alumnos que utiliza habitualmente el profesor de educación física
podrían predecir los estilos de vida saludables en la actividad extraescolar.
Las conductas de estilo de vida que se analizaron en el estudio fueron la
práctica de actividad física extraescolar, la realización de una alimentación
equilibrada y respeto de las horas de sueño y horarios de comida.
En el estudio participaron 450 alumnos de
entre 13 y 16 años, que rellenaron diferentes cuestionarios para medir sus
orientaciones de motivación, los hábitos de salud, y la percepción del clima
motivacional presente en las clases de educación
física.
Los resultados mostraron que al aumentar
las estrategias de motivación que suponen una mayor implicación en la tarea que
se realiza, como por ejemplo, cediendo responsabilidad, promoviendo la
participación activa en el desarrollo de los contenidos y realizando actividades
cooperativas relativas a la práctica de actividad física, se incrementa la
práctica de actividad física fuera de la escuela, se consiguen mejores hábitos
alimentarios y una distribución más racional de horarios de comida y sueño.
Las conclusiones principales del trabajo
corroboran las hipótesis que defendían que las estrategias de motivación
empleadas en las clases de educación física inciden en las conductas de salud
que los alumnos tienen fuera del horario escolar. Finalmente, se muestra la
necesidad de incluir estos aspectos en la formación inicial y permanente de los
licenciados en Ciencias de la Actividad Física y del
Deporte, y también de todos los niveles técnicos relacionados con la práctica de
actividades físicas y/o deportivas.